En Llanes, Santa Ana es la patrona de los marineros por una combinación de historia, tradición y devoción local, más que por ser la patrona universal de la gente de la Mar (mientras que, en otros puertos, los patronos eran San Nicolás de Mira, San Telmo o la Virgen del Carmen).
La devoción de los marineros a Santa Ana no tiene un único origen documentado que fije una fecha exacta, sino que surgió de forma gradual en distintos lugares de Europa entre los siglos XIII y XV. En regiones de Bretaña, Normandía, Portugal y el norte de España, muchas cofradías de pescadores y navegantes la fueron adoptando como tradición local que se consolidó e institucionalizó con el tiempo.
A partir del siglo XIII aumentó mucho la veneración a Santa Ana en Europa occidental, especialmente tras la difusión de textos como el Protoevangelio de Santiago, que narraba la vida de los padres de la Virgen. Como madre de María y abuela de Jesús, fue considerada una figura de protección y amparo para las familias, entre ellas las de los marineros, quienes, ante los riesgos de su profesión, buscaban especialmente la intercesión de «santos protectores».
Es interesante señalar y no confundir que, aunque Santa Ana es la patrona de los marineros de Llanes, no es la patrona de la Villa. La patrona de Llanes es Nuestra Señora del Conceyu (o de la Asunción), cuya festividad se celebra el 15 de agosto.
Ya desde la Edad Media (estudios sitúan su fundación entre los años 1350 y 1360), existía en Llanes el Gremio de Mareantes de San Nicolás, formado por los pescadores y navegantes de la villa, que llegó a ser una de las instituciones con mayor influencia económica, política y social hasta bien entrada la Edad Moderna (siglos XVI-XVIII).
La primera referencia documental y prueba conocida del culto a Santa Ana en Llanes data de 1470 (citada por historiadores como Fermín Canella), donde se mencionan dos inmuebles en la actual plaza de Santa Ana: la Casa del Cabildo (del Gremio de Mareantes) y Santa Ana la Vieja, lo que demuestra que ya existía un edificio o capilla de culto bajo su advocación en el siglo XV. No fue hasta el siglo XVI (aunque algunas fuentes citan enero de 1662 como final de las obras) cuando se concluyó la gran reconstrucción de la Casa del Cabildo y de la capilla que, con reformas posteriores, ha llegado hasta nuestros días.
Lo interesante es que la capilla no estaba dedicada exclusivamente a Santa Ana, ya que el retablo y la documentación muestran que convivían las advocaciones de San Nicolás de Mira (patrón original del gremio), San Telmo y Santa Ana. La antigua Cofradía de Mareantes era, de hecho, la Cofradía de San Nicolás. La elección oficial de Santa Ana como patrona de la Cofradía de Pescadores es ya del siglo XX, cuando en la década de 1940, al reorganizarse los Pósitos como Cofradías de Pescadores, la de Llanes la adoptó oficialmente como su protectora.
Desde entonces es el centro de la devoción marinera llanisca, cuya festividad culmina cada 26 de julio con una de las tradiciones más emotivas de la Villa: la imagen de Santa Ana sale en una colorida Salea (procesión por la mar), donde se reza por los marineros fallecidos y se realiza una ofrenda floral antes de regresar a la capilla, simbolizando la protección de quienes trabajan y viven de la Mar.
En resumen, Santa Ana llegó a ser la patrona de los marineros de Llanes por la evolución histórica de la cofradía pesquera y la fuerte devoción que los hombres de la Mar desarrollaron hacia ella. Una tradición vinculada al área atlántica gracias a la expansión marítima medieval y las rutas de peregrinación que conectaban el norte de Europa con los santuarios de la Península Ibérica, unida a la cristianización de los mitos de la «Gran Diosa Madre» o «Vieja Ancestra», donde la figura de la matriarca mayor absorbió funciones de protección, fertilidad y familia.
Un abrazo, buena Mar y hasta la vista, amigos.
Fernando Suárez Cué

Santa Ana y la Virgen. Imagineria medieval (Colección de escultura Ricart,

Santa Ana. Patrona y protectora de nuestra marinería.

Santa Ana y la Virgen