La palabra “altramuz” viene del árabe hispánico “attarmús”, que a su vez deriva del árabe clásico “turmus”, que se refería a una planta: el lupino.
Pero empecemos.
“Espatuyando” entre las etimologías de las palabras, cada vez me encuentro con que muchas de ellas tienen su origen en la Mar y sus gentes. Como esta que os relato que mucho llamó mi atención
Según la “Real Academia Española” (RAE), en su “Diccionario de la Lengua Española”, define la palabra “vulva”, como proveniente directamente del latín “vulva”, que significaba «envoltura» o «cubierta», refiriéndose a la envoltura de la parte externa del aparato genital de la hembra, como una «vaina» o «tapado» que protege estas partes de su aparato reproductor
Del latín vulgar aparece la palabra “cunnus”, que también significa “vulva” o “vagina”, una palabra considerada obscena incluso en la antigua Roma y que también se usaba, de forma despectiva, para referirse a una mujer.
Nota: Por cierto, la RAE rechaza el uso de “todos y todas”, “todxs y todes”. Si hablas o escribes así NO ERES INCLUSIVO, ERES UN IGNORANTE. El castellano es un idioma altamente inclusivo en sus reglas gramaticales.
Hasta aquí la parte más conocida, pero no la que más me gusta por ser una cuestión idiomáticamente técnica, pero en cambio me encanta esa palabra que nace en la cubierta de un barco, y os cuento.
Cuando a comienzos del siglo XIX, durante las Guerras Napoleónicas (1808–1814), España y el Reino Unido se aliaron para luchar contra el francés, muchos barcos de guerra de estos aliados se dirigían hacia la ciudad de Cádiz, en cuyo puerto se avituallaban, hacían aguada, y reparaban los desperfectos tanto de los navíos como los de las tripulaciones.
Estas singladuras eran de varias semanas e inclusive meses, lo que los barcos en patrulla era lo que tardaban en “tocar tierra”, por eso cuando atracaban ya los estaban esperando las prostitutas del lugar y aledaños, que con gritos y lascivos movimientos corporales intentaban llamar la atención de los marineros que, con los “ojos como platos soperos”, las contemplaban asomados por las bordas.
Y aquí es donde empieza la historia pues los exacerbados nautas empezaban a gritarles “Show me now” (“muéstrame ahora”), a lo cual aquellas mujeres se levantaban las faldas para complacerles y provocarles.
En ingles británico, la voz “Show me now” en su representación fonética, se aproximándose al sonido de «shou mi nau», donde «show» es como «shou», «me» es «mi» y «now» suena como «nau», con una voz abierta al inicio
Oído esto por los portuarios, marineros y publico en general, no tardaron en traducirlo con ese gracejo que solo tienen los gaditanos, quedando para siempre la voz “Shu mi no”.
No creo que tenga que explicaros nada más sobre la aparición de esta náutica palabra, si además os fijáis en el título del artículo, el “altramuz” (“lupinos”), una legumbres amarillas, un aperitivo tradicional español rico en proteínas, fibra y minerales, con un sabor característico que se suaviza al curarse en salmuera; son beneficiosos para la salud (control de peso, colesterol, huesos) y versátiles en la cocina (ensaladas, humus, hamburguesas veganas), pero deben prepararse adecuadamente para eliminar su amargor natural, y que además en muchas partes de nuestra “piel de toro” la llaman “chochos”
Un abrazo, buena Mar y hasta la vista amigos
Fernando Suárez Cué







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