BOLARDOS Y NORÁIS… ¿SON LO MISMO?

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Vamos a intentar explicarlo, pues no, no son lo mismo, aunque ambos se usan en espacios urbanos y pueden parecer similares a simple vista, ya que…

Los “bolardos”, son postes (normalmente metálicos o de hormigón) que se colocan en calles, aceras o accesos para impedir el paso de vehículos o delimitar zonas peatonales. Su función principal es de seguridad y control del tráfico.

Los “noráis”, son unas piezas robustas típicas de muelles o puertos, que sirve para amarrar las embarcaciones atando cabos. Su función es totalmente distinta ya está relacionada con el ámbito marítimo.

El lio comienza cuando se confunden porque visualmente pueden ser muy parecidos y, además, comparten cierto “aire” de objeto robusto y fijo, pero hay varias razones concretas detrás de la confusión.

Muchos bolardos tienen forma de poste corto, cilíndrico y macizo, exactamente como un noray clásico, y si ves uno fuera de contexto, es fácil dudar, pues ambos suelen ser de hierro, acero o piedra. Ese aspecto sólido y pesado refuerza la sensación de que cumplen funciones parecidas, máxime cuando en algunas zonas costeras o ciudades con tradición marítima, se diseñan bolardos decorativos que copian la estética de los norais (con anillas, formas redondeadas, etc.), lo que aumenta la confusión.

Mucha gente llama “bolardo” a cualquier poste corto urbano, aunque tenga forma de noray, y eso termina mezclando los términos, aunque sea el uso es lo que realmente los diferencia. En pocas palabras: se parecen en la forma, pero no en la función. Esa es, mi entender, la raíz del lío.

Pero, una vez en puerto, fijaros bien, ya que, aunque ambos se usan para amarrar barcos en los muelles la principal diferencia entre ellos, radica en la forma y la seguridad del amarre, pues mientras el noray” (término más técnico o marino), están fabricados en acero fundido o hierro, se caracteriza por tener una cabeza ensanchada excéntrica con forma troncocónica inclinada, a veces con forma de «medio sombrero de seta», e inclinada hacia el muelle, diseñado para prevenir el “desencapillado” (que la amarra se “zafe” resbalando hacia arriba), el bolardo”, puede estar fabricado en piedra, es cilíndrico, recto, simétrico y suele ser más pequeño.

Ya veréis, no tendréis ninguna dificultad en diferenciarlos.

Por último, un consejo práctico. Cuando se arribes a puerto, no puedes amarrar a un norai (o a un bolardo), tal y como “te dé por la gana” (dicho muy oído en “Santana”), pues el que primero quiera salir a la Mar, tiene que desamarrar a todos los que llegaron después que él, por lo tanto, debemos hacer el amarre tal y como lo efectúan los listos hombres de la Mar (lo llevan demostrando desde hace más de 4.000 años), que es amarrar permitiendo que cualquiera de ellos sea largado en cualquier orden sin dificultad, efectuando la maniobra que consiste en encapillar nuestra amarra pasando por el interior de todas las que ya estén firmes al norai, acción que se denomina “encapillar por seno” (foto 3)

Y como dice mi maestro… ¡Ahí lo dejo!

Un abrazo, buena Mar y hasta la vista amigos.

Fernando Suárez Cué 

Norái con las a marras

Norái con las a marras

Bolardo con las amarras

Bolardo con las amarras

Encapillado de las amarras al norai

Encapillado de las amarras al norai

 

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