Leonor de Austria visitó Llanes el 26 de septiembre de 1517 debido a una tormenta que desvió el barco real en el que viajaba desde Flandes hacia Castilla junto a su hermano, el futuro emperador Carlos V.
Los hermanos ponían rumbo a la península ibérica para que Carlos tomara posesión del trono de España tras la muerte de su abuelo Fernando el Católico.
Aunque el destino inicial del viaje marítimo era Santander, el fuerte temporal en el mar Cantábrico obligó a la flota a cambiar el rumbo. Esto provocó un desembarco imprevisto en Tazones (Villaviciosa) días antes, iniciando una travesía por tierra hacia el interior que incluyó su célebre parada y pernocta en la villa marinera de Llanes.
Más allá del incidente meteorológico que la llevó concretamente a Llanes, la presencia de Leonor de Austria en este viaje respondía a dos motivos estratégicos principales.
Alejarla de un amor prohibido
Su hermano Carlos la incluyó en la expedición a España para poner fin de inmediato a su romance secreto con Federico II, conde Palatino del Rin. Carlos había descubierto una carta que confirmaba el idilio y, para evitar un matrimonio que arruinara sus planes dinásticos, obligó a ambos a jurar ante notario que no se habían casado en secreto y expulsó al conde de la corte y se llevó a su hermana con él.
Estrategia matrimonial de la dinastía
El propósito último de trasladarla a España era preparar un enlace ventajoso que sirviera a los intereses políticos de los Habsburgo, lo que poco tiempo después culminaría en su matrimonio de Estado con el rey Manuel I de Portugal.
Fuente, “La Ruta marinera de la Princesa”
Imagen, Original IA








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