El Catastro de Ensenada, de 1752, cita que en Llanes existían seis carpinteros de ribera en la villa con ganancias de cuatro reales de plata al día, y uno en Hontoria. Y según recoge “Antiguos Mareantes de Llanes”, los pequeños astilleros de Llanes se ubicaban en Hontoria, Niembro (Cueto de los Barcos) y villa de Llanes (Campo del Gato).

Las construcciones y reparaciones de barcos crearon una importante actividad económica local, ya que, además de carpinteros de ribera, se precisaban leñadores, transportistas, calafates, herreros, fabricantes de remos y velas. 

Consta que, en el siglo XVIII, los carpinteros de ribera estaban muy especializados y se afanaban en que sus embarcaciones se adaptaran a las condiciones del puerto, a los caladeros donde faenaban y a las especie que capturaban. Asimismo, los maestres carpinteros eran muy valorados socialmente, disponían de recursos económicos, realizaban exámenes y eran ayudados por los aprendices y oficiales, que se tardaban en formar cuatro y seis años.

En Llanes, perdimos a nuestro último carpintero de ribera, Santiago Fuentecilla García, en el año 2018.


Fuente, “Antiguos Mareantes de Llanes”

Imagen, reproducción a escala realizada por Santiago Fuentecilla

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