UN CRIMEN SIN ESCLARECER

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En julio de 1949, apareció en la ría del puerto de Llanes un cuerpo flotando. Se trataba del cadáver de Ángel Peláez, más conocido como “el Pintorín”, el cual regentada el bar “Hogar”, que luego sería “el Ferroviario”, sito donde hoy está “Cambalache”.

En “El Oriente de Asturias”, que de aquellas se editaba en México, se recogió que no se sabían las causas del accidente, y que esa noche, después de cerrar su establecimiento, “el Pintorín” se dedicó a  visitar otros bares de Llanes. Añadiendo que el cadáver  fue recuperado muy cerca de la Rula por una lancha de la Cofradía, interviniendo las autoridades de Marina, que ordenaron  su traslado al Hospital Municipal, donde le fue practicada la autopsia, certificando el médico forense que el fallecimiento fue por inmersión.

Se concluyó que había sido un asesinato, pero nunca se encontró pista alguna que llevara al culpable o culpables.

Fuente, “El Oriente de Asturias”

Imagen, Archivo Fernando Suárez Cue

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