por Maiche Perela Beaumont
Desde antiguo, no se podía salir a la mar en fiestas religiosas, sus vísperas, sábado y domingos, aunque la Cofradía de San Nicolás conseguía Bulas, si bien tenía que compartir los beneficios de esos días con la Iglesia o para fines religiosos, por ejemplo para la Capilla de los Mareantes.
por Maiche Perela Beaumont
En el año 1897, cuando aún sonaban por las callejuelas llaniscas el sonido de los zuecos de los marineros, la Sociedad de Salvamento de Náufragos, siempre preocupada por las gentes de la mar y también por las necesidades del vecindario,
por Maiche Perela Beaumont
El retablo de la capilla de la patrona de los marineros llaniscos data del siglo XVII y consta de tres calles, dos pisos y ático. Su altura es de 5 metros y medio y su anchura de 4 metros.
Alberga imágenes de San Pedro, La Inmaculada, San Pablo, Santa Ana, San Nicolás y San Telmo. Y arriba, el Cristo del Calvario. Todas son coetáneas del retablo, a excepción de la de Santa Ana.
por Maiche Perela Beaumont
En 1917, la Cofradía de Pescadores crea la almotacenía, local para subastar el pescado, que ubican en una bodega de unos veinticinco metros cuadrados del muelle de las Barqueras.
por Maiche Perela Beaumont
EL 25 de septiembre, de hace exactamente 109 años, una fuerte marea cogió fuera del puerto a una lancha tripulada por un joven marinero de Santoña, residente en Llanes.
por Maiche Perela Beaumont
En nuestro puerto, hay determinados nombres de barcos que se repiten en el tiempo, como “Virgen de Guía”. Aunque conocemos que ha habido más llamados como esa virgen que vino por la mar, remontándonos 100 años ya encontramos uno.