No procedería el hablar de una aleta en particular, sin contar con el resto de las aletas que tienen los cuerpos de los peces, ya que ellas son un conjunto indivisible sin el cual la vida de estos seres sería imposible, pero vamos a hacer una excepción y hablar de la que creo es la más importante, o por lo menos es la que nos llama mas la atención, y es la “aleta caudal”.
Según la “Enciclopedia General del Mar”, la aleta caudal es la situada en el extremo posterior del cuerpo (la cola), de los peces y mamíferos marinos, siendo su función principal la de propulsar al animal hacia adelante y actuar como timón para girar o cambiar de dirección. Es una aleta impar que termina en el “pedúnculo caudal”.
En el caso de los peces, aunque todas las aletas caudales cumplen la misma misión, no todas son iguales, pues sus formas son tan variadas como las formas de sus portadores ya sean como las vaporosas y espectaculares aleta de algunos de los “peces de arrecife” (que les conceden unos espectaculares y cerrados giros en espacios de la misma longitud de su cuerpo), las finas y simétricas aletas de los animales pelágicos (que les conceden velocidades algunas veces mas que sorprendentes), y las de los escualos que por su asimetría nos llama la atención y de la que vamos a hablar.
Podemos empezar por diferenciar las dos partes que componen una aleta caudal, que son, el “lóbulo dorsal” (o “lóbulo superior”), que es el que controla la propulsión y la dirección, y el “lóbulo ventral” (o “lóbulo inferior”), que participa apoyando y aumentando la fuerza al trabajo del lóbulo superior.
La segunda diferencia que vemos es que estas aletas es que pueden ser “homocercas” (o simétricas), que es la que tienen la mayoría de los peces óseos como puede ser “el mugle”, “protocerca””, que se caracteriza por ser una extensión continua del cuerpo, sin una diferenciación clara entre los lóbulos superior e inferior, donde columna vertebral se extiende hasta el extremo posterior del cuerpo, y la aleta rodea este extremo como un pliegue de piel, como puede ser “la raya”, y “heterocercas” (o asimétrica), que es la característica de los escualos (tiburones)
La aleta caudal homocerca del “mugle” o la “lubina”, le permite una natación lenta y equilibrada, pero con una arranque de ataque mas que suficiente.
La aleta caudal homocerca del “alalunga” (Thunnus almuglealunga ), o “bonito del norte” es grande, potente y con forma de “media luna” o “semicírculo”, apta para recorrer largas distancias con velocidades medias considerables y con un arranque de ataque altamente espectacular.
Ahra podemos comentar la forma “heterocercas” de la cola de los tiburones, que fue la que me llamó la atención.
En los tiburones, como ya hemos dicho, el lóbulo superior de la cola es más grande que el inferior, y además la columna vertebral se extiende dentro de ese lóbulo superior, siendo esta, no es un “defecto”, sino una adaptación evolutiva clave que mejora su forma de nadar y sobrevivir.
Todos sabemos diferencia de muchos peces óseos, los tiburones no tienen vejiga natatoria (órgano de flotación), por lo que tienden a hundirse si no están en movimiento (si no nadan), por lo que esta cola, además de empuje y dirección, les proporciona la sustentación., ya que su la cola asimétrica genera una efectiva fuerza de empuje hacia arriba, ayudando a mantenerse a cierta profundidad sin hundirse, ya que el detenerse es para ellos sinónimo de muerte.
De forma que, salvando las distancias, pero con matices importantes porque no son exactamente lo mismo, aunque funcionan de manera parecida, si pudiéramos comparar la cola caudal de los tiburones, con el funcionamiento de los “alerones” (y en parte las alas, entrando ahí sus poderosas aletas pectorales), de un avión.
Un abrazo, buena Mar y hasta la vista amigos.
Fernando Suárez Cué

Foto (1) Aleta caudal ‘homocerca’ de un betta splendens o ‘luchador del Siam’

Foto (2) Aleta caudal ‘homocerca’ de un ‘alalunga’ (Bonito blanco del Norte)

Foto (3) Aleta caudal ‘heterocerca’ de un ‘Gran blanco’ (‘Carcharodon carcharias’)

Foto (4) Aleta caudal ‘heterocerca’, de un ‘Tiburon martillo’

Foto (5) Aleta caudal ‘heterocerca’, de un ‘Tiburon zorro’





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