Aunque hoy día, vemos a peces y cetáceos desenvolverse perfectamente en su hábitat natural, la Mar, no tienen un mismo origen, pues mientras los peces evolucionaron hace más de 500 millones de años. a partir de pequeños animales marinos sin columna vertebral llamados “cordados primitivos”, los cetáceos, por su parte, evolucionaron a partir de mamíferos terrestres de cuatro patas conocidos como “artiodáctilos” (ungulados de dedos pares, como nuestras vacas, ciervos y jabalíes), por lo que presentan estructuras diferentes ya que proceden de historias evolutivas distintas e independientes, pero para cumplir una función semejante, el nadar, en un ejemplo clásico de evolución convergente. Por eso, aunque ambos necesitan una cola para impulsarse, la estructura y el movimiento son diferentes.
Estas diferentes estructuras de las columnas son al final, las que soportan las aletas caudales y permiten a través de sus movimientos el poder desplazarse por las aguas, es decir, les permiten nadar
En los peces, la columna vertebral es un eje flexible y fuerte, que va desde la cabeza hasta la cola, y que divide en dos regiones principales, “troncal” y “caudal”, formadas por muchas piezas llamadas vértebras, que cada una cuenta con partes bien definidas para proteger la médula espinal y los vasos sanguíneos, y ayuda al pez a nadar con fuerza mediante movimientos de lado, ya que, por su estructura le es prácticamente imposible el moverse de arriba abajo.
Debido a esto, los peces presentan una cola que suele ser una “aleta caudal vertical”. Se mueve de lado a lado y produce el empuje hacia delante, y que, como ya hemos dicho, está relacionada con la forma de su columna vertebral y con su evolución como vertebrados acuáticos.
Respecto a los “cetáceos”, la clave está en su originen evolutivo, ya que, como hemos dicho, lo hicieron a partir de mamíferos terrestres de cuatro patas, y al regresar al medio acuático, modificaron sus extremidades y su cuerpo para nadar.
Su columna vertebral tiene entre 50 y 70 vértebras divididas en cuatro regiones principales, “cervical”, ”torácica”, “lumbar” y “caudal”, y a diferencia de los animales terrestres, no tienen una zona sacra unida a la cadera, pero su columna es muy flexible para permitir el movimiento de natación de arriba abajo, pero no el de derecha a izquierda, y que es el que produce su cola horizontal, formada por dos lóbulos llamados “aletas caudales”, moviéndose arriba y abajo, gracias principalmente a la musculatura de la columna y del tronco.
Y no hay más secreto.
Un abrazo, buena Mar y hasta la vista amigos.
Fernando Suárez Cué

Radiografía de la columna de un pez

Radiografía de la columna de una ballena

Cola de un atún rojo

Cola de una ballena





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