Por Guillermo Fernández Buergo

Las algas, el ocle, se utilizaron durante años como abono en los campos del concejo. ¡Cuántas patatas, ajos, tomates, lechugas, fresas y cebollas se habrán desarrollado gracias al medio marino!
La explotación comercial de las algas debe considerarse como una actividad de postguerra y en favor de la laboriosidad de los llaniscos de aquellas fechas habría que significar que en 25 años (de 1943 a 1968), España se convirtió en el segundo país productor de algas y en el primer exportador mundial de agar agar. Entre el 85 y el 90% de las algas españolas se destinaron a la exportación, incluso, en ocasiones, no fue posible atender a toda la demanda exterior. Nuestros principales clientes fueron Gran Bretaña, Estados Unidos y Alemania Federal. También eran asiduos compradores Italia, Holanda, Finlandia y Argentina, así como los países comunistas de Polonia, Checoslovaquia y Rusia.
Puesto que de ocle se trata, vamos a bucear en los datos que en su día se ofrecieron para la recogida de algas de arribazón en el Distrito Marítimo de Llanes, la franja costera comprendida entre Bustio y el Cabo la Mar. Entre 1958 y 1968, ambos años inclusive, se recolectaron en nuestras playas 7.475 toneladas de ocle, siendo 1968 la campaña récord, con 1.300 toneladas, que según los cálculos oficiosos permitieron la entrada en el concejo de 16.000.000 de pesetas, una cantidad muy importante para esa fecha.
Detallaremos ahora la recogida por años. En 1958 (250 toneladas de algas); 1959 (591); 1960 (560); 1961 (701); 1962 (922); 1963 (735); 1964 (970); 1965 (246); 1966 (500); 1967 (700) y 1968 (1.300 toneladas). En el año 1964 el kilo de ocle seco se pagó a cuatro pesetas y cuatro años más tarde, en 1968, cotizaba entre trece y quince pesetas, mientras que las algas en verde, mojadas, se pagaron entre 1,50 y dos pesetas.
En esas fechas, me refiero al año 1968, el Ministerio de Comercio otorgaba a las empresas concesiones de compra con carácter discrecional y en precario. Las empresas más importantes que operaron en Llanes fueron Hispanagar, Drovecol, Sauval, Novogel y Juste, aunque algunas llegaron a subcontratar la actividad. El control de la cantidad de kilos de ocle que llegaban a nuestras playas, se efectuaba a través de las guías de circulación expedidas para los camiones que transportaban el material. Y en ese año, la Ayudantía de Marina de Llanes expidió más de 400 permisos para la recogida de la costera de algas, aunque se estimaba que otras tantas personas, o más, capturaban algas sin ningún tipo de permiso.
Os dejo un par de fotos recientes de la recogida de ocle, que fueron publicadas en el diario EL COMERCIO. Saludos cordiales.
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