Dentro de las fortificaciones para la defensa marítima de la Villa de Llanes, nos encontramos con La casa del Rey (el Fuerte de la Moría) y el bastión artillado de San Antón (Campo de Redes).

Según consta en el libro de cargos y descargo de los procuradores de Llanes, la edificación que conocemos como el Fuerte se realizó entre 1571 y 1573, con costo de 400 reales.

Existen muchos datos en el Archivo Histórico Municipal sobre “La Casa del Rey”, aquella fortaleza cubierta que defendía el puerto con bastiones, cestones y 5 piezas de artillería, una de ellas del calibre 25, algunos de los cuales vamos a  recoger cronológicamente y sin literatura.

Corriendo el año 1574, por orden de Felipe II, se envían cañones y municiones al puerto de Llanes. En 1582, visitó la villa el Alcalde Mayor para inspeccionar la artillería y traer pólvora de Burgos y San Sebastián. 

Diez años más tarde, se registra  que se puso en el Fuerte un puesto debajo del combrial principal.

Asimismo, pasados cuatro años, se anotan cantidades en las cuentas del Regimiento destinadas a retechar el Fuerte y colocar cajones para  municiones y pólvora.

En 1613, el Sargento Mayor del Partido de Llanes manifiesta que se encuentran tres piezas de artillería sobre el muelle de la puerta del Llagar, que deben ser quitadas y, junto a sus carretones, colocadas con las otras en la Casa del Rey.

Siete años después, en mayo de 1620, el Ayuntamiento acuerda que se arregle el fuerte y los vecinos participen en la reparación de mosquetes y arcabuces.

También, consta que los llaniscos, sin ayuda de extraños, defendieron la Villa desde el Fuerte en 1597,1635,1692, 1796 y 1737. 

Así, en el primer bombardeo referenciado, el héroe fue Juan Barreda del Corro que defendió el puerto y liberó a unos navíos perseguidos.

En 1635, tiempos de la guerra franco-española, el protagonista fue Juan Rivero y Posada, que dirigió la resistencia a varias invasiones y dispuso tan bien las cosas que se apresaron dos barcos franceses que intentaban saquear el puerto, recibiendo por ello, a través de varias cartas, las gracias del rey, a la sazón Felipe IV.

Y otro Rivero, Joaquín, se distinguió en 1726 por su ofensiva a barcos ingleses, los cuales  avistó a 5 leguas del puerto. Y, el mismo, al cabo de tres años, dispuso con acierto que los marineros llaniscos apresaran en alta mar un bergantín inglés,  que importó 12 mil pesos, el cual se acabó vendiendo a la Intendencia Real, que lo destinó al servicio de avisos en viajes a Indias.

Y terminamos estos apuntes con un inventario de 1677 que relaciona los pertrechos de guerra del Fuerte:

-11 mosquetes con calas y 9 arcabuces

-5 cañones de arcabuz sin calas

-9 horquillas para dichos mosquetes

-18 manojos de cuerda

-16 frascos grandes para dichos arcabuces

-11 frascos pequeños del mismo género

-19 moldes de balas

-una barra de plomo con un peso de 20 libras

-un sacatrapos de hierro

 

Fuente:

“Archivo Municipal”

“Antiguos Mareantes de Llanes”

“El Oriente de Asturias”

 

Imágenes, “Antiguos Mareantes de Llanes” y Valentín Orejas

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