CONSEJOS PARA LOS BAÑISTAS DEL SIGLO XIX

por

Entre los consejos para tomar baños de mar que va recogiendo “El Oriente de Asturias”, durante los últimos años de finales del siglo XIX,  hay algunos que me llamaron especialmente la atención.

Así, sugerían que durante los baños se tenía que abandonar toda ocupación mental, comprendida la lectura de novelas, y dedicarse completamente al descanso, recreo y expansión. 

Recomendaban que el tiempo más oportuno para los baños era para las personas jóvenes y fuerte desde la ocho a las once de la mañana; al contrario que para las débiles, nerviosas e impresionables, las cuales debían aprovechar las horas en que el agua estaba más caliente, que eran de las tres a la siete de la tarde.

Pasadas esas horas, el baño solo se lo podían permitir las personas muy sanas, y añadía que también los intrépidos nadadores que del mar  habían hecho un segundo ambiente.

En cuanto a las notas sobre los trajes de baño, me sorprendió que, además de las exigencias que obligaba el decoro, hicieran hincapié en  que era una práctica muy loable, ya que mediante los mismos se evitaban los efectos de la directa acción solar sobre la piel, que producían manchas encarnadas. 

Mención aparte tenían los zapatos, que debían ser ligeros como las alpargatas de esparto, con el fin de no entorpecer la natación, resaltando que impedían las picaduras de los crustáceos y otros pescados. Recomendando, en caso de esas lesiones, hacer  inmediatamente uso del amoniaco.

También, tenía su capítulo la cabeza, la cual era importante que estuviera cubierta por un sombrero de paja, preferiblemente de ala ancha, a no ser los que tuvieran mucho pelo, los cuales podían bañarse sin nada en la cabeza, pero en ese caso debían sumergirse muy a menudo la misma.

Y, como final, aconsejaban que a la salida del agua el mejor método para secarse era  exponerse al sol, pero cubierto con una sábana.

Imagen, Archivo Fernando Suárez Cue

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  • MANTENIENDO EL DERECHO DE PASO
    En enero de 1594, don Pedro Junco de Posada, obispo de Salamanca, pidió y obtuvo del Ayuntamiento y del Cabildo de la Iglesia de Llanes, previo pago, el derecho a ser enterrado en túmulo monumental en el presbiterio de la Iglesia de Santa María del Concejo. Protestó la Cofradía de... Leer más: MANTENIENDO EL DERECHO DE PASO
  • UBICACIONES DE LAS ANTIGUAS CONSERVERAS LLANISCAS
    A principios del pasado siglo, a consecuencia de las grades cantidades de pescado que se rulaban en la antigua lonja llanisca, tanto de embarcaciones locales como de otros barcos que faenaban en aguas llaniscas, proliferaron las fábricas de conservas y salazón. A través de estas lineas vamos a intentar ubicar... Leer más: UBICACIONES DE LAS ANTIGUAS CONSERVERAS LLANISCAS
  • DESAFIANDO A LOS SIGLOS
    Al tiempo de alzarse  las murallas, corriendo el siglo XIII, desconociéndose la fecha exacta, ya que en el incendio que asoló la villa en 1509 desapareció el archivo, se levantó el Castillo de Llanes, con su emblemática torre circular y protegido por foso y puente levadizo. Lo que sí ha... Leer más: DESAFIANDO A LOS SIGLOS
  • LEONOR, NOMBRE DE REINA
    Cuando un soberano empieza a reinar, al igual que los Papas en el Vaticano, puede hacerlo bajo el nombre que desee. En el caso de la actual Princesa de Asturias, la duda que surge es con qué nombre reinará cuando acceda al trono de España.  Según parece la respuesta es... Leer más: LEONOR, NOMBRE DE REINA

MANTENIENDO EL DERECHO DE PASO

En enero de 1594, don Pedro Junco de Posada, obispo de Salamanca, pidió y obtuvo

UBICACIONES DE LAS ANTIGUAS CONSERVERAS LLANISCAS

A principios del pasado siglo, a consecuencia de las grades cantidades de pescado que se

DESAFIANDO A LOS SIGLOS

Al tiempo de alzarse  las murallas, corriendo el siglo XIII, desconociéndose la fecha exacta, ya