HABLEMOS DE HURTOS Y PILLERÍAS PORTUARIAS

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Al parecer, todos los puertos, unos más que otros, son un nido de estafadores, ladrones y aprovechados, donde se desarrollan tráficos más o menos inconfesables y entre ellos, por supuesto, el de Llanes, que  no iba a ser menos, y … 

Os cuento.

Ante todo, vamos a definir a los dos protagonistas de esta historia de hurtos y engaños como son:

El “tolete” (los más modernos le llaman “escálamo”), que es una pieza (tradicionalmente de madera o metal colocada verticalmente en la borda, sobre la tapa de regala de una embarcación pequeña, y  que sirve como punto de apoyo y eje de rotación de los remos, cuando se efectúa la boga.

El “estrobo”, no deja de ser un anillo o trozo de cuerda (hecho tradicionalmente de filásticas) que se amarra al remo y abraza al tolete, con lo cual evita que el remo se pierda en el agua y permite hacer la fuerza de la remada.

Cuando éramos unos críos, y no tan críos, una de las diversiones que teníamos, por lo menos este cristiano, era salir a salearte a remo en el bote o la barquilla que te prestaba algún marinero para que dieras una vueltina por el puerto, y en el mejor de los casos salir de él, hacia el Sablin y la “medialuna”. pero nunca, nunca, nunca, rebasando el límite de protección de La Barra.

Nota. Por si a alguien le interesa, os digo que el remo una vez armado forma una palanca de “segundo grado” (o “segundo género”), una máquina simple donde “la carga” o “resistencia” se sitúa en el centro (el bote o la barquilla), entre el “fulcro” (“punto de apoyo” que es el agua) y la “fuerza aplicada” (potencia) que está en el “guion” del remo, por donde lo empuñamos.

Pero sigamos. Tal y como me enseñaron a mí, el estrobo se armaba abrazando al remo, y en el espacio que dejaba al estirarse, se introducía el tolete, siempre contando que el remo tenía que situarse hacia la proa del tolete, ya que, de no ser así, la presión del remo sobre el citado tolete iba a ser muy dura y violenta al no estar suavizada por la elasticidad del estrobo.

Pero claro, para hacer toda esta operación contábamos con los remos, que por regla general estaban arranchados sobre la bancada de la barquilla, pero faltaban los estrobos, y estos había que ir a por ellos mirando en todas los bote, barquillas y lanchas que había a nuestro alcance, por si en alguna se los habían dejado en los remos. Si los encontrábamos, el hurto estaba asegurado y el innoble tráfico de tan buscado tesoro, había comenzado. ¡Ah! Y no creáis que eso lo hacia yo solo, porque no había criu en el puerto que  no se dedicara a tamaño negocio, y digo bien negocio, porque algunos, mas vivos y emprendedores que los vendían.

Estos movimientos me costaron buenas riñas y algún que otro coscorrón (por “revoltosu y malu”), entre ellos los de Manuel Patiño Díaz (la “Chita”), y algún otro más, hasta que decidí, que lo mejor era el intentar hacerme los estrobos, partiendo de los chicotes de los cabos que había en las lanchas, y así evitarme una serie de problemas que no me llevaban a ninguna parte.

Pero la cosa no funcionaba, ya que te dejabas los dedos intentando dominar el puñetero chicote, para que a la media docena de  bogadas (tres si era al “estrincón”), el estrobo se desarmaba, y … vuelta a empezar. Eso si no se soltaba cuando no estabas tirando con fuerza en la palada, porque entonces lo más fácil es que te fueras de espalda para darte un buen leñazo con el banco de atrás.

Así se escribía la historia, hasta que un día se apiadó el bueno de Ángel Cué Inés (“Planche”), y dirigiéndose a mí, me dijo… “Busca por ahí un par de cachos de cuerda, y tráemelos” …. y

así lo hice, y sentados en uno de los peldaños de la ramblina de la dársena, “aprendiome” a fabricar un estrobu.

Era lo que me faltaba para sentirme marineru de verdad, y si en aquel momento me dicen de ir al bacalao, hubiera ido nadando. Me había ido arriba.

¿Yo, de tú a tú con “Planché”? …. ¡Que gozada!

 

Un abrazo, buena Mar y hasta la vista amigos.

Fernando Suárez Cué

Estrobo partiendo de un chicote

Estrobo partiendo de un chicote

 

Construyendo un estrobo

Construyendo un estrobo

 

 Tolete

Tolete

 

Posicionamiento de estrobos y toletes

Posicionamiento de estrobos y toletes

 

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  • Por : Fernando Suárez Cue