Con medios poco más que artesanales, se lleva a cabo un sueño de toda nuestra marinería llanisca y reclamado a las autoridades competentes desde inmemoriales tiempos, como era el unir por medio de un espigón, la punta denominada “Cabeza de Caballo” con otra situada a media agua y a poco más de 150 m. en dirección NNE, denominada “La Osa”

AÑO 1930

Foto (1). Situación de la ubicación de donde partiría el nuevo espigón partiendo de la “Cabeza del Caballo” (1930)

AÑO 1931

Foto (2). Ya está firmado el contrato para las nuevas obras del puerto y alargo del espigón, para construir La Barra. (1931)

Foto (3). Construcción de La Barra (1931)

Foto (4). Dos de los “cajones flotantes” (“monolitos”) fondeados en la playa del Sablón, a la espera de ser atoados hacia la “Cabeza del Caballo’”, de donde saldrá el espigón en busca de la piedra denominada “La Osa”, para la construcción de la nueva Barra (20 de agosto de 1931).

Foto (5) Monolito para la fabricación de La Barra, fondeado en el Sablón (1931)

Fue el primero en colocarse, pues en esa 1ª especie de chimenea que porta, trae la leyenda: “MONOLITO SALUDA A LLA NES. CAJÓN FLOTANTE Nº 1.

Foto (6). Atoaje por diversas lanchas y barquillas desde la playa del Sablón monolito nº 1   (1931)

(7).  Construcción de La Barra. Preparando la llegada del 1er. Monolito. (1931)

AÑO 1932

Foto (8). Delicada operación para la colocación del primer ‘monolito’, para la construcción de la antigua Barra. (1932)

Foto (9). Delicada operación para adosar el primer ‘monolito’ flotante para la construcción de la antigua Barra (1932)

Foto (10). Acoplamiento del monolito al espigón para la construcción de la Barra (1932)

Foto (11). Aproximación del segundo monolito, a su lugar de colocación (1932)

AÑO 1933

Foto (12). Aproximación y su adosamiento  de un monolito en su lugar, una vez ya empezada la construcción de la Barra. (1933)

Fotos (13-14 y 15). Fuerte temporal durante la construcción de la Barra vistas desde la Sociedad de Salvamento de Náufragos (La “Tijerina”), y “La Casa del Rey” (el “Fuerte”). (1933)

Foto (16) Lancha auxiliar (una trainera) para las obras de la Barra (1933)

 

Foto (17) El vapor “Antonieta” descargando cemento para la construcción de La Barra (1933)

La serenidad que emanaba y te transmitía La Barra, cuando a ella te acercabas, era ‘Mano de Santo’ y el mejor remedio contra el “histéricu” (ahora le llaman “stress”), la fatiga y la “mala leche”. Ahora solo nos falta que le llamen “bad milk”. ¡Tocate lo que no suena!

Buena Mar y hasta la vista

Fernando Suárez Cué

 

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