Por Guillermo Fernández Buergo
El 19 de octubre de 1921, hoy se cumplen cien años, entraba en el puerto de Llanes el vapor «Dolores» con 381 arrobas de paparda y unas horas más tarde arribaba el «Santiesteban» con 500 arrobas de la misma especie. Los armadores de ambos barcos suspendieron la venta al pagarse a solo 1,50 pesetas la arroba (11,5 kilos). Al día siguiente llegaron las lanchas «Teresa» y «Alonso» con 500 arrobas de paparda, cada una. En esta ocasión la cotización cayó hasta el precio de 1,25 pesetas la arroba. Las cuatro embarcaciones optaron por volver a cargar el pescado y hacerse a la mar, para finalizar vendiendo en Santoña a 3,50 pesetas la arroba de paparda.
Los industriales conserveros llaniscos argumentaron que no podían competir con los precios abonados en Santoña por tres razones:
1).- El gravamen que en Asturias tienen esos artículos a través del abono de arbitrios.
2).- El pago de derechos provinciales.
3).- La paparda es un pescado de muy escaso valor.
Fotografía del puerto de Llanes en la segunda década del siglo XX
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