La Cofradía de Mareantes de San Nicolás realizaba labores asistenciales que irían variando a través de los siglos.

Así, si una embarcación sufría una avería, el propietario era el obligado a reparar los gastos de reparación, pero si era de gran cuantía la aportación económica podía ser realizada por la Cofradía, pero siempre en concepto de préstamo y no de regalo.

Asimismo, tenía contratado a un cirujano para asistencia de cofrades y sus familias y pagaba medicamentos.

También, están recogidas en el libro 2º de los honrados mareantes de San Nicolás ayudas económicas a cofrades sin trabajo, lesionados, personas mayores que ya no podían realizar trabajos en la mar, viudas y huérfanos.

¡Una suerte de Seguridad Social de la mar!

 

Maiche Perela Beaumont

Imagen, Valentín Orejas

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