El patrón Manuel García dijo que, en la noche del 10 de diciembre, salieron del puerto de Llanes a la busca y rescate de un quechemarín que había sufrido graves desperfectos entre Santiuste y Pendueles. El Capitán, que se llamaba Goyarrola, ofreció treinta reales a cada uno de los hombres que se ocuparan del rescate para poner a seguro la embarcación en este puerto.
En carta fechada el 22 de febrero de 1794, se libran 30 reales para cada uno de los hombres que participaron en el rescate, acompañados de carta de pago en la que se recoge que no pedirán, ahora ni en otro tiempo alguno, más cantidad que la recibida.

Fuente, “Antiguos Mareantes de Llanes”

Imagen, Valentín Orejas

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