Corriendo la primavera de 1911, se recogía en los periódicos locales que dos de las cuatro vaporas de Llanes, la Dolores y la Concepción, hiciéronse a la mar rumbo a Bermeo, en cuyas aguas se pescaba grandes cantidades de bocarte, codiciado pez que a altos precios se ha cotizado en los últimos años.

Y desde los rotativos, deseaban a los marineros que sus esperanzas no se vieran frustradas y llegasen al puerto vizcaíno con sus embarcaciones atiborradas del sabroso y menudo pez, para resarcirse de la crisis que  en Llanes habían padecido.

Maiche Perela Beaumont

Imagen, Archivo Fernando Suárez Cué

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