DE ATALAYEROS Y CRUCES

por

Entre los muchos alicientes que tiene el Paseo de San Pedro, de Llanes, está la visita a la cueva del Taleru, lugar  estratégico en tiempos  pasados para avistar cetáceos, junto a Cabo San Antonio, en Picones, y Punta de Jarri o la Torre. 

Estando allí, vienen a la mente aquellos atalayeros provistos de catalejos  o anteojos con radio de acción no mayor de veinte leguas, a los cuales pagaba la Cofradía de San Nicolás a razón de 220 reales, que se hacían efectivos en dos partes, al inicio y al final de la campaña que comprendía desde el 1 de noviembre al 15 de marzo. 

Asimismo, si el día es neblinoso, se presta a suponer que, además de valerse de los ojos, los atalayeros afinarían los oídos para percibir los sonidos de  los soplidos de esos animales.

También, resulta fácil imaginar el humo de las hogueras, que encendían con árgoma verde y brea, para alertar del avistamiento, y casi podemos escuchar tañer la campana de la iglesia y al vecindario gritando: ¡A la ballena!¡A la ballena!.

Y volviendo al tiempo actual, sobre la cueva del Taleru hay una cruz, que no es la primitiva, sino bastante reciente, la cual tiene al parecer el significado de recordar un naufragio acaecido frente a tal lugar. 

Y no solo encontramos esa cruz, ya que, como fuera de lugar, empotrada en la torre del antiguo Semáforo existe una segunda, con una inscripción ilegible, al menos para mí, que es un resto del viejo Viacrucis que había para subir a la ermita de San Pedro.

Desgraciadamente, esa cruz casi no se ve, pues está escondida tras maleza y un agave, esa planta de crecimiento lento que desarrolla una flor más alta que las hojas, y que en el mismo año que florece, fructifica y muere.

Imágenes, Valentín Orejas

SI TE HA GUSTADO, COMPARTE...

0 comentarios

Deja un comentario

  • CHALÉ LAMADRID | LA FORTUNA QUE VINO DEL MAR
    En la calle Pidal, por encargo de Tomás Rodríguez Lamadrid y bajo la dirección del maestro de obras Juan Sordo Mijares, se comenzó a construir en septiembre de 1896 un gran edificio de estilo ecléctico, de tres cuerpos con escalinata a la entrada, vistosa galería en su fachada trasera y […]
  • CASA ROZAS
    A un local de la calle Mercaderes, donde en su día estuvo la sastrería Girigert Solovera, trasladó su barbería Francisco Rozas Ramírez, natural de San Vicente de la Barquera, casado con Virtudes García Junco, de Pancar, que había venido a Llanes a principios del siglo XX para abrir una peluquería […]
  • EULOGIO CUE INÉS,  LOGIO “EL CHULU” (Llanes, 1916-1995)
    Eulogio Cue Inés, Logio, que era hijo de Ildefonso Cue Sordo y María Inés García, nació el 1 de mayo de 1916 en el seno de una familia de pescadores del barrio llanisco de Cimadevilla. Empezó muy joven a salir a la mar a bordo de la embarcación “La Troya”. […]
  • EL HOTEL “LA VICTORIA” Y OTROS ESTABLECIMIENTOS DE LA FAMILIA  MARTÍNEZ MORÁN
    En la calle Nemesio Sobrino, junto a la acreditada “Tienda Nieva”, se encontraba el Hotel “La Victoria”, modélico en su género y famoso en toda la zona oriental. Lo habían fundado Juan Martínez y su esposa Francisca Morán. De doña Quica, como era conocida, se dijo que fue la mejor […]

  • All
  • "Entre las Olas del Olvido: Comercios y Lugares que la marea del cambio se llevó"
  • "LA FORTUNA QUE VINO DEL MAR"
  • Por: Maiche Perela

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad