En las primeras décadas del siglo XX, era tanta la pesca desembarcada y subastada en el puerto, que proliferaron en Llanes una gran cantidad de fábricas de conservas, salazones y escabeche, las cuales supusieron un importante aporte a la economía local, llegando a dar trabajo a más de 300 personas.

Aquellas fábricas se repartían por la villa. Entre ellas, Fallo, en el barrio de la Moría; “La Llanisca” de Conde y Teresa en Marqués de Canillejas, donde también estaba Domingo Hernández. En la calle Gutiérrez de la Gándara se ubicaba la de Felipe González y la de Orlando, que era italiano; En Marqués de Arguelles “Fregardi” de Francisco García Llerandi, y en muy próxima al Campu del Gatu se encontraba la de Ángel Gutiérrez.

Es de destacar que las latas lucían unas litografías con diseños cuidados y elegantes, que bien podían competir con los envoltorios de los productos más lujosos. 

Maiche Perela Beaumont

Imágenes, Valentín Orejas

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