En el año 1934, recogía “El Oriente de Asturias” que los marineros del puerto de Llanes se dolían de que cada año se pescara menos, tanto en alta mar como en la costa, y además que los peces cobrados fueran de menor tamaño.

Atribuían lo anterior al salvajismo de los que empleaban dinamita y redes prohibidas.

Y hacían un llamamiento para que se  acabara el empleo de esos medios censurables. Añadiendo que bastaba para ello que se pusiera en conocimiento de  las autoridades correspondientes cuantas infracciones se conocieran, pues con ello se prestaba un servicio público de extraordinaria importancia.

Maiche Perela Beaumont

Imagen, “El Oriente de Asturias”

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