Hubo un tiempo en que la mayoría de los llaniscos eran marineros. A menudo, en actas antiguas del Ayuntamiento, se dice que cierto concejal no podía asistir a la jura por hallarse ausente en la pesca de los mares.

Así, las catástrofes marineriles afectaban directamente a casi todas las familias de la Villa y del Concejo.

Refieren los historiadores que a finales del siglo XVII, con motivo de la pesca  ballenera salieron de Niembro numerosas embarcaciones y cerca de Cabu la Mar rompiose un temporal deshecho que las hizo zozobrar pereciendo infinidad de marineros.

Maiche Perela Beaumont

Imagen, Valentín Orejas

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad