AQUEL MOVIMIENTO COMERCIAL…
En el siglo XVI la prosperidad y la riqueza de la villa era pujante, sobre todo por la intensidad del comercio, que se manifiesta en las licencias de importación.
En el siglo XVI la prosperidad y la riqueza de la villa era pujante, sobre todo por la intensidad del comercio, que se manifiesta en las licencias de importación.
De las casi 300 especies catalogadas en aguas asturianas, apenas un diez por ciento pueden resultar peligrosas para el hombre, bien por ser capaces de producirles lesiones externas con sus mecanismos de defensa y ataque, bien por resultar tóxicas con o sin manipulación adecuada.
Don Pedro de Inguanzo y Rivero, que había nacido en la Herrería, y que pudo llegar a ser Papa, siempre llevó a Llanes en el corazón y lo benefició cuanto pudo, como lo demuestra
Hubo un tiempo en que la mayoría de los llaniscos eran marineros. A menudo, en actas antiguas del Ayuntamiento, se dice que cierto concejal no podía asistir a la jura por hallarse ausente en la pesca de los mares.
Además de atalayeros y farolero para la costera de invierno pagados por la Cofradía de San Nicolás, durante el periodo de caza de cetáceos (1 de noviembre a 15 marzo), el Ayuntamiento contrataba atalayeros, que se situaban en lugares estratégicos: Cabu la mar, Punta de Jarri o de la Torre y cueva del Atalayero (Taleru).
Cuando las lanchas había que amarrarlas al muelle debido a la estación invernal, los pescadores echaban el ancla en los bares.