NAUFRAGIO DE LA LANCHA JULIA | AÑO 1924
El miércoles, nueve de enero, con temporal de mar y bajamar, en la bocana del puerto de la Villa, la lancha Julia, matriculada en La Arena, embarranca debajo de San Antón y es azotada por las olas.
El miércoles, nueve de enero, con temporal de mar y bajamar, en la bocana del puerto de la Villa, la lancha Julia, matriculada en La Arena, embarranca debajo de San Antón y es azotada por las olas.
Corriendo la primavera de 1911, se recogía en los periódicos locales que dos de las cuatro vaporas de Llanes, la Dolores y la Concepción, hiciéronse a la mar rumbo a Bermeo, en cuyas aguas se pescaba grandes cantidades de bocarte, codiciado pez que a altos precios se ha cotizado en los últimos años.
El quechemarín San José y Ánimas, gobernado por Antonio Cuervo, vecino del puerto de Cudillero, con porte de 14 toneladas, cargó en Avilés ochocientas fanegas de maíz para ponerlas en el puerto de Llanes a disposición del comisionado de guerra, capitán Francisco Ballesteros, que destacó en su lucha contra los franceses.
En el siglo XIX, antes incluso de que existiese la Sociedad de Salvamento de Náufragos, y debido a las rocas y lastra que había debajo de la Media Luna, se desviaba la corriente hacia la derecha,
En las actas de las Juntas del siglo XVIII, recogidas en el libro segundo de los mareantes de San Nicolás, llama la atención que en las mismas, que se levantaban para dejar constancia de las deliberaciones y acuerdos sobre elecciones, subasta de
“En la noche del 14 de mayo arribaron a la playa del Sablón de esta villa cinco náufragos en una pequeña lancha, los cuales, según parece, tripulaban la goleta francesa “Fleur de Marie” de la matricula de Nantes que, procedente de Santoña, se dirigía a Plymouth