por Fernando Suárez Cue
Estoy asomado en la galería, de mi casa en “Santana”, y, ahí, casi enfrente, pelín a la izquierda, lo tengo.
El día es precioso, soleado y con ese calorín, típico de los días de nuestro verano llanisco, pero él está durmiendo, quieto inamovible, fuera de este mundo…¡No va con él!
por Maiche Perela Beaumont
EL PASEO DE SAN PEDRO
No es raro que tengamos desconocimiento del origen del algunos nombres de lugares emblemáticos de la Villa.
Empezamos por uno de nuestros parajes más representativos: El Paseo de San Pedro.
por Maiche Perela Beaumont
Hay cosas que perduran ante nuestra indiferencia. Este pensamiento me vino a la cabeza cuando a finales de agosto en la playa del Sablón, con el agua llegándome a la cintura, contemplaba la que puede ser la Casa de Ballenas, lugar que servía para guardar armazones y calderas, así como para fundir la grasa y elaborar carne en salmuera, en los tiempos en que se cazaban ballenas y cachalotes en nuestras costas.
por Maiche Perela Beaumont
Sobre la religiosidad de los marineros de Llanes hay datos muy antiguos y significativos. Desde tiempo lejanos, es innegable su devoción a la Virgen de la Guía, a la que en la mar suplicaban ayuda y protección para llegar sanos y salvos a puerto. Y ya en tierra firme,
por Maiche Perela Beaumont
En otros tiempos, la sirena de la rula no se hacía sonar únicamente como llamada a los compradores para que acudieran a la subasta del pescado, sino también para avisar de una procesión, la llegada de una personalidad, un accidente en la playa, un incendio, una embarcación en peligro.
por Maiche Perela Beaumont
Además del Cabildo y la casa de las Ballenas, la Cofradía tenía capilla con capellán propio, abierta al culto en el siglo XVI, bajo la advocación de San Nicolás, hoy conocida como Santa Ana.