IMÁGENES CON HISTORIA

La lancha “San Antonio” participando en la Salea.
Fiestas de Santa Ana. La lancha “San Antonio” participando en la Salea.
Al gobierno su propietario Ramón Noriega (“Salero”), el que está de pie vistiendo pantalón blanco es José Noriega García, y tras él Natividad Noriega García (Nati “Salero”).
Sentado sobre el carel de proa está José María Herrero Melijosa (“Mamel”).
Es curioso ver el remo que siempre estaba preparado a proa para las maniobras en el puerto, y que era debido, a mi entender, a que al ser lanchas con mucha eslora en proporción a la manga, era muy costoso hacerla maniobrar, en espacios reducidos solo a base de máquina y timón.
OTROS USOS DEL FUERTE
Contaba Demetrio Pola que a finales del siglo XIX y principios del XX, el Fuerte era el lugar donde la juventud se daba cita durante las noches de verano. Allí, se charlaba y bailaba al compás de un cornetín, clarinete o acordeón, hasta las doce en que se retiraban.
CUANDO ABUNDABA EL BESUGO
Contaba “El Pueblo” el día 31 de enero de 1920 que aquel año en el que la costera del besugo se presentaba abundante, las fuertes marejadas que se desencadenaban casi todos los días impidian a los marineros dedicarse a sus habituales faenas de pesca.
LOS BALNEARIOS DEL SABLÓN
En el verano de 1892, Llanes contaba ya con un balneario, el cual se había construido por iniciativa y a expensas del indiano y benefactor Román Romano Mijares. Si bien, al tratarse de un frágil edificio no soportó un impresionante temporal, calificado como temporalazo, que aconteció a finales de 1917, quedando únicamente de él las pilastras que lo sustentaron, y que cuentan que sirvieron de diversión a los críos, pues se subían a ellas para aguantar las olas.
SARDINAS, BOCARTES Y UN REMOJÓN
El 19 de junio de 1920, “El Pueblo” contaba que, en aquellos días, fue abundante la pesca que había entrado de bocarte y sardina en el puerto.
La lancha “Ana María” trajo 300 arrobas del primero, y la “Oliva” 30 millares de la segunda, que se vendieron en la Rula a 36 pesetas el millar.
CUANDO SE SUBASTABA EL PESCADO SOBRE EL MUELLE
A principios del siglo XX el pescado se subastaba sobre el muelle, o si era poca cantidad, las mismas mujeres de los marineros eran las encargadas de correrlo por la villa.
Se ahoga ‘El Ferre’ al entrar en Cuevas del Mar
El martes 9 de agosto de 1921, cuatro marineros regresaban de pescar langostas a la playa de Cuevas del Mar. Estaban en plena campaña. Eran Román Gutiérrez 'El Ferre', un hijo suyo menor de edad, y otros dos marineros de nombre José y Óscar. La lancha fue...
TÉCNICAS DE CONSERVACIÓN DE PESCADO
Cecial.
Después de descabezar y eviscerar la merluza, congrio, cazón, etc., se añadía una delgada capa de sal y se colgaba para su secado por el aire y el sol. En la villa, el lugar destinado a esta técnica, que originaba un pescado insulso, era la Moría.
LAS VENDEDORAS DE PESCADO
A cualquier hora que tocará la sirena, las vendedoras acudían a la Rula, y si en la subasta no les tocaba nada, porque todo el lote lo hubieran llevado los fabricantes o exportadores, se quedaban a la puerta hasta que llegara la última embarcación.
El ‘Rafita’
Muchos fueron los barcos que arribaban a Llanes transportando diversos materiales. Entre ellos me vienen a la memoria el “Asturias” o el “María”, y el “México” y el “Antonieta”, que trajeron cemento y madera para la construcción de la antigua Barra.
CUANDO ABUNDABA EL BOCARTE Y LA SARDINA
Contaba “El Pueblo” el 23 de mayo de 1920 que, en aquellos días, la “Oliva”, en compañía de la “San Antonio”, de San Vicente de la Barquera, habían cogido una manjúa de sardina de ciento treinta y cinco millares, que compraron los señores Conde y Teresa, propietarios de la fábrica de conservas y salazón de pescado, “La Llanisca”, al precio de 55 pesetas el millar.










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